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Terra
La Coctelera

Un día más te escribo...

Un día más te escribo, Luna...

Tus vueltas a mi alrededor me aturullan de tal manera que intento seguirte con la mirada y me doy cuenta que la órbita de mis ojos no dan más de sí... que soy limitada, finita, y que espero... que sigo esperando y que te busco en los recovecos más insospechados, y que me atormento pensando que no te tendré, que tardarás, que te seguiré esperando...

Y en el siguiente giro, cuando mis ojos lo vuelven a intentar, mi boca sonríe y mi corazón resucita y emana olor a vainilla, olor a luna, olor a ti... 

Un día más te escribo, Luna...

Y pienso cómo sería tenerte a mi lado, embellecer junto a ti y correr de la mano... pienso cómo satisfarías mi empeño, incluso cómo me causarías daño...

No dejo de ser una enamorada más que te añora, que te mira y siente un abrazo, que te pide y sueña a tu lado... que te espera mientras planeamos...

Volved a mi...

Hay días en los que mejor no salir de la cama... aunque realmente la cama también te quema, y te levantas a tomar el aire, y este te irrita... y decides darte una ducha para quitarte el calor, la irritación, y el agua te diluye...

E intentas buscarte por todos aquellos lugares por donde quizá haya restos de tí, y no te encuentras... y pierdes la esperanza de volver a ser tú, porque ves la tarea de juntar todos tus cachitos harto difícil...

 Y te sientes tentado a rendirte...

 Tengo la esperanza de sentarme y esperar por si acaso en mi pasividad mis partes vuelven a mi...

El agua de tu voz...

Hoy me he levantado con la curiosa sensación de que me duele la distancia... te alejas y esa cuerda que está cosida a mi corazón con hilos resistentes tira de mi carne hasta hacerme sangre, y realmente no se cómo voy a solucionarlo, porque cada vez te alejas más y más y supongo que mi piel tendrá un tope...

Los kilómetros me cierran las vías respiratorias y el horizonte que te esconde mientras caminas hacia él provoca que mis ojos me escuezan... no se si de lágrimas, de esperanza o de distancia...

Miro al cielo esperando verte, o me meto en el google earth por si puedo encontrarte y nada... algo nos  ha pasado que no puedo explicar... mimaré mi piel y mi corazón, me concentraré para que me entre el aire y refrescaré mis ojos con el agua de tu voz...

Supongo que simplemente te echo de menos...

El Cristal del Ayer...

Hoy me he puesto gafas... yo misma me las he graduado a mi antojo, y he buscado un cristal especial... mi gente me mira con cara de asombro, pues en el diseño de mi visión he decidido poner retales, y en el compendio de pedazos de vidrio me he confeccionado un cristal con rayaduras, grietas, y zonas más pulidas que un diamante valiosísimo...

Nadie lo sabe, pero lo que se ve desde aquí es indescriptible, me hace llorar y reir a la vez, es como si todo lo que tuviera a mi alrededor se disfrazara de emociones fuertes, con telas y adornos de sufrimiento... como si en tus lágrimas viese lechos de felicidad y las mías inundasen de mil colores mi mirada... sí, estás que me he creado, gafas con cristal de ayer...

Kilómetros y corcheas...

Recuerdo esa pila de kilómetros subidos a una clave de sol, cada ciudad nos brindaba una melodía, cargando con las 88 blancas y negras y con maletas de bombo y de platillo... corchea a corchea jugábamos al tetris con el 206sw y lográbamos encajar mis posaderas de tal manera que aguantasen largas redondas y alguna que otra negra... siempre con mi vestido de gala a cuestas y alguna que otra prenda que brillara...

 Recuerdo ver la boda real en un bar de carretera tomando un montadito de lomo y ver mi nombre y foto en un cartel jajaja... o lo viajes imposibles de punta a punta de nuestro país, incluso aquel concierto en el que tuve que aparecer con la nariz vendada y hacer como si no pasara nada... gages del oficio...

 Y nos sentamos y seguimos disfrutando al recordad esos momentos pretéritos... esos momentos de nostalgia, de cuando éramos jóvenes, que decimos, con morriña de cansar nuestros músculos de nuevo con algo parecido... pero con edad y responsabilidades que nos lo ponen regular... yo siempre tuve alma de viajera, alma de artista, a mi manera, pero artista... y ahora al tetris le tenemos que sumar unos ojos azules en re bemol... menos mal que el espacio se nos ha multiplicado con nombres y apellidos  y ahora nos cabe mucha más música, al menos en mi corazón...

Amarillo Albero...

Buceamos bajo mantas opacas para no ver esa luz que muestra nuestra vergüenza, y ante su calor agradable creemos sentirnos en el mismo cielo... un cielo oscuro, un cielo ciego... ¿por qué nos conformamos con el calor cuando queremos luz?...

Tememos salir y estar desnudos ante los ojos de quien sabe quién, el frío nos aterra, y dudamos de si ese sol nos calentará los suficiente...

 Saltamos al ruedo de la valentía, y esperamos al animal con porte torero, fuerte y veloz, pero en cuanto se abre el portón cavamos un hueco en la arena para ver si pasamos despaercibidos... y nos teñimos de amarillo, amarillo albero...

 Y una vez más volvemos a nuestra manta oscura, y con ella secamos nuestras lágrimas, y con ella tapamos la desnudez de nuestra necedad, y esa falta de fe que impide que arriesguemos...

 Valor, y al toro...

Despertar...

... empeñarse hasta el alma de quien quiere querer, y querer queriendo ver lo que no se sabe si es...

 ... apretar el corazón hasta exprimir el jugo de tu esencia y beber, beber hasta llenar el estómago de tu existencia...

 ... y soñar, soñar hasta que el alba llame a la puerta de tus párpados ...

 ...y abrir, y despertar el brillo de tus labios hasta querer morir, morir siempre a tu lado...

Mientras llegas...

Mientras llegas, tras tu ansiada espera, imagino como serás jugando con el viento... imagino que tu cuerpo será música, tus tropiezos percusión, y tendrás 88 clases de sonrisas, blancas y negras, y al juntarlas con tus lágrimas provocarás armonías difíciles de superar...

Hablarás en clave de sol y andarás en corcheas, te abrazaré en silencio de blanca y te besaré en fusas de un cuatro por cuatro... como se hace en los pueblos...

Me mirarás y lloraré, porque lo se, porque lo llevo haciendo desde que te me presentaste como regalo de cumpleaños... el mejor regalo de mis 28 celebraciones... y porque hoy he comenzado a hacerlo de nuevo cuando tu padre me ha dicho que venías...

Seguro que eres bálsamo para muchas heridas, algunas profundas, y sanidad para almas confusas... seguro que eres vida para el desánimo y risa para nuestras lágrimas, seguro que Dios te ha enviado a llenar de melodía nuestro pentagrama, porque eres música, porque eres sol y do, a veces re bemol, que dicen que es mi nota... la que más perfecta canto...

Aquí sigo, pegada al teléfono esperando que me digan que has llegado... y si tardan mucho... iré yo misma a recibirte...